Dr. Carlos Mejías Guzmán / Médico Infectólogo Hospital Regional Coyhaique
Viajar es una de las experiencias más gratificantes, pero también implica exponerse a riesgos de salud que muchas veces subestimamos. Los destinos más frecuentes en temporada estival siguen siendo Sudamérica y el Caribe, por lo cual caben algunas recomendaciones importantes.
Vacunas en el viajero.
Las medidas más costo-efectivas de prevención de enfermedades infectocontagiosas durante un viaje son asegurar siempre el consumo de agua potable o filtrada y el lavado de manos antes de consumir alimentos, ya que la diarrea del viajero es, por lejos, la patología más frecuente. Además, la administración previa de ciertas vacunas cuando corresponde es muy importante.
Toda persona que planifique un viaje internacional debería revisar su esquema de vacunación basal: Tétanos-Difteria-Pertussis, Influenza Estacional y esquema completo de Triple Vírica (Sarampión, rubéola y parotiditis). En viajes a Sudamérica y el Caribe, la Hepatitis A constituye una de las principales causas prevenibles de enfermedad febril en viajeros, por lo que su vacunación en adultos no previamente inmunizados es altamente recomendable.
Las vacunas para Hepatitis B y Fiebre Tifoidea deben considerarse según perfil de riesgo por destino y actividades. En destinos específicos de la región, como Brasil, la fiebre amarilla es una infección endémica, por lo que la indicación de vacunar debe evaluarse individualmente. Idealmente, toda esta evaluación debe realizarse con al menos 4 semanas de anticipación al viaje.
Sarampión.
Chile se encuentra en alerta epidemiológica por sarampión, en un contexto regional y mundial de reemergencia de esta enfermedad. El sarampión es una infección viral altamente transmisible, con capacidad de generar brotes a partir de casos importados en comunidades con brechas de inmunidad y que puede ser fatal en individuos susceptibles como niños pequeños. Todo viajero debe contar con dos dosis documentadas de vacuna tres vírica (SRP). En niños menores de un año y adultos que no recuerdan su esquema, o en aquellos nacidos entre los años 1971 y 1981 (en los cuales solo se administró 1 dosis), la evaluación pre-viaje es clave para reducir el riesgo de contagio, importación y transmisión secundaria.
Turismo regional y virus Hanta.
No todas las medidas de prevención están asociadas a viajes internacionales. En la región de Aysén, el virus Hanta constituye un riesgo endémico asociado a exposición ambiental en áreas rurales y de camping. La vía de transmisión es la inhalación de aerosoles contaminados por excretas de roedores silvestres. Las medidas preventivas incluyen ventilación prolongada de recintos cerrados, limpieza húmeda (evitando barrido en seco), uso de carpas en zonas habilitadas y evitar el contacto directo con roedores. Estas intervenciones han demostrado reducir significativamente el riesgo de enfermar.
La Medicina del Viajero no busca generar alarma, sino anticiparse al riesgo. La evaluación pre-viaje permite implementar medidas de prevención basadas en evidencia, protegiendo al individuo y a la comunidad. En un mundo altamente interconectado, la prevención individual es también una herramienta de salud pública.

